
INDIBA® Deep Care es una tecnología de radiofrecuencia monopolar utilizada en medicina estética. Trabaja a una frecuencia específica de 448 kHz, lo que favorece el intercambio iónico intra y extracelular y contribuye a restablecer la actividad eléctrica de las células.
El tratamiento puede actuar a través de distintos efectos biológicos en función de la temperatura alcanzada (subtermia, termia o hipertermia):
A nivel corporal, esta tecnología puede aplicarse en distintos contextos:
La sesión es habitualmente bien tolerada. Se aplica una crema conductora y se trabaja la zona elegida mediante dos electrodos (capacitivo y resistivo). No produce ablación ni daño térmico superficial, por lo que puede ser apto para pieles sensibles tras valoración.
Los resultados son orientativos y pueden variar según las características individuales del paciente. Todo procedimiento médico conlleva riesgos que serán explicados en la consulta. La indicación se establece tras valoración médica personalizada conforme a la Ley 41/2002.
¿Es doloroso el tratamiento?
Habitualmente, no. La mayoría de pacientes refiere una sensación de calor agradable y profundo. Es un tratamiento no invasivo.
¿Cuántas sesiones son necesarias?
Aunque algunos pacientes pueden percibir un efecto desde la primera sesión, para un protocolo de reafirmación habitualmente se plantean entre 6 y 10 sesiones, con una frecuencia de 1 o 2 veces por semana. La pauta concreta se establece en consulta.
¿Puedo realizarme INDIBA si llevo neuromoduladores o ácido hialurónico?
Es compatible. Como margen de seguridad recomendamos esperar 15 días tras la inyección de toxina botulínica o de rellenos antes de aplicar la radiofrecuencia.
¿Se puede hacer en verano?
Sí. INDIBA no es fotosensibilizante. Puede aplicarse antes o después de la exposición solar para hidratar y reparar la piel.
¿Se puede realizar después de una cirugía?
Habitualmente puede iniciarse desde 48-72 h tras la cirugía si el cirujano lo autoriza, en modo subtérmico o térmico suave, con objetivo de drenaje, antiinflamación y analgesia. Se utiliza con frecuencia tras liposucción, abdominoplastia, rinoplastia, blefaroplastia, lifting facial o cirugía mamaria. A partir de las 2-6 semanas la intensidad puede ajustarse de forma progresiva, según la evolución, para trabajar fibrosis y retracción cutánea.
¿Se puede realizar en el postparto?
Sí. Puede contribuir a la recuperación de la pared abdominal y los tejidos, complementando el ejercicio específico recomendado en cada caso.