
La rinomodelación es una técnica de medicina estética que utiliza ácido hialurónico para corregir pequeñas irregularidades del perfil nasal sin recurrir a la cirugía. Permite trabajar sobre giba (joroba) leve, asimetrías, punta caída o falta de proyección, dentro de unos límites concretos.
No es una técnica para reducir el tamaño de la nariz. En narices de gran tamaño o con desviaciones importantes, la indicación adecuada es la rinoplastia quirúrgica.
Tras la valoración del perfil y de la fotografía clínica, el médico planifica los puntos de infiltración y la cantidad de producto. Se aplica anestesia tópica y se realiza la infiltración con aguja o cánula, según la zona.
La duración orientativa del efecto es de 12-18 meses, según el producto y las características individuales.
La rinomodelación es una zona de riesgo vascular elevado por la disposición de los vasos sanguíneos del dorso y de la punta nasal. Por ello, requiere conocimiento anatómico específico y técnica cuidadosa. La complicación vascular, aunque poco frecuente, es la más relevante y debe explicarse al paciente antes del procedimiento. En caso de aparecer signos de compromiso vascular, se procede inmediatamente con hialuronidasa y el manejo correspondiente.
Los resultados son orientativos y pueden variar según las características individuales del paciente. Todo procedimiento médico conlleva riesgos que serán explicados en la consulta. La indicación se establece tras valoración médica personalizada conforme a la Ley 41/2002.
¿Puede sustituir a la rinoplastia?
No en todos los casos. La rinomodelación corrige pequeñas irregularidades del perfil sin reducir el tamaño nasal. Para cambios estructurales o reducción de tamaño, la indicación es la rinoplastia quirúrgica.
¿Cuánto duran los resultados?
Orientativamente entre 12 y 18 meses. La metabolización del ácido hialurónico es variable.
¿Es reversible?
Sí. El ácido hialurónico puede disolverse con hialuronidasa.
¿Cuáles son los principales riesgos?
El riesgo más relevante es la complicación vascular por compromiso de los vasos del dorso y de la punta nasal. Se trata de un riesgo poco frecuente pero importante, que requiere técnica cuidadosa y conocimiento anatómico. Se explica de forma detallada en consulta.
¿Si me he hecho una rinoplastia puedo hacerme rinomodelación?
En algunos casos sí, valorando individualmente la cicatrización y el resultado quirúrgico. Habitualmente se recomienda esperar al menos 12 meses tras la cirugía.